En CEP no vienes a entrenar por tu cuenta ni a seguir una rutina genérica. Primero sabemos de dónde partes. Después decidimos qué necesitas. Y a partir de ahí, te acompañamos para que avances.
01
Antes de entrenar, te valoramos
Aquí nadie empieza haciendo ejercicios al azar.
Primero realizamos una valoración física para conocer tu estado actual, tus limitaciones, tus objetivos y, si tienes dolor, alguna lesión o patología, entender cómo debemos trabajar contigo.
Porque para saber hacia dónde ir, primero hay que saber desde dónde empiezas.
02
Un plan pensado para ti
Con toda esa información diseñamos tu planificación de entrenamiento.
Cada persona tiene sus propios objetivos, necesidades y punto de partida. Por eso, aunque entrenes junto a otras personas, tu trabajo está adaptado a ti.
No sigues la rutina de la sala de al lado. Sigues tu plan.
03
Entrenas siempre acompañado
Cada sesión dura 60 minutos y siempre tienes a un entrenador pendiente de ti.
Puedes entrenar de forma individual o en grupo reducido de un máximo de 4 personas. En ambos casos te guiamos, corregimos, adaptamos los ejercicios y hacemos seguimiento de tu evolución.
Aquí no vienes a buscar qué máquina te toca. Vienes sabiendo que hay alguien pendiente de que entrenes bien.
04
Tienes un horario y una estructura
Sabemos que muchas personas no abandonan porque no quieran entrenar. Abandonan porque les falta constancia, organización y alguien que les ayude a mantener el compromiso.
Por eso trabajamos con horarios semanales y una estructura clara que convierte el entrenamiento en parte de tu rutina.
Menos improvisar. Más continuidad.
05
Tu plan evoluciona contigo
Tu entrenamiento no se queda congelado el primer día.
Hacemos seguimiento de tu evolución y vamos adaptando la planificación según tus avances, tus necesidades y cómo responde tu cuerpo.
Porque progresar no es hacer siempre más. Es hacer lo que necesitas en cada momento.